La fe es determinante para entender y responder al
planteamiento de quién es Samuel Joaquín Flores. Desde este
punto de visto, Samuel Joaquín Flores es conocido por los suyos
como el Apóstol de Jesucristo. Esta palabra –apóstol- significa
“enviado”. Así, la fe que profesa la Iglesia La Luz del Mundo
sostiene que Dios elige a un hombre para que sea él quien
transmita los deseos divinos al resto de los seres humanos. Lo
hace, de acuerdo al plan trazado y establecido, en donde
también determina las circunstancias. Samuel Joaquín Flores
es un hombre de místicos ideales a quien el Creador le confió la
noble tarea de dar a conocer su evangelio a todo el mundo,
misión que a lo largo de 40 años de arduo trabajo, ha cumplido
cabalmente.

Lo que se destaca aquí es, precisamente, el trabajo que durante
más de 40 años ha desempeñado el director internacional de la
Iglesia La Luz del Mundo. Los valores que desde el discurso
religioso de la Iglesia emanan, son esencialmente cristianos y
de alcance universal, por lo que la importancia de la aceptación
de este discurso religioso es más que notoria en 37 países;
además, en el alcance y la expansión de la Iglesia que se ha
logrado a pulso y por la acertada dirección de Samuel Joaquín
Flores; y también por el invaluable trabajo misionero fructificado
por su predicación firme y sincera, y por el vigor y entereza con que lo ha llevado a cabo. Atributos de una vocación
integra, una elección santa hecha por Dios desde antes de la fundación del mundo.
Sin embargo, Samuel Joaquín Flores, yendo más allá de su propia misión religiosa, sostiene que tiene una labor
interminable a favor del ser humano, labor que asumió como su más grande desafío, la mayor responsabilidad de su
vida. Estos años de trabajo, significan el tiempo en que la razón de un propósito venció la inercia vivida como
responsabilidad, teniendo un sólo sentido, servir a los demás, ser útil, organizar, proyectar, realizar, enseñar para
integrar... predicar para convertir.

Este trabajo humano, social y pastoral, se fundamenta en el evangelio de la fe, evangelio cuya estructura es imperativo
de defensa, garantía de los intereses y seguridad de los más desvalidos. Es por ello que la inquietud del trabajo
realizado por el Apóstol de Jesucristo, es demostrar que la fe no es distintivo de puritanismo, que el evangelio no es
etiqueta de mediocridad; su inquietud ha sido demostrar que la fe es la medida del bienestar, del progreso y del
desarrollo en nuestro país y en cualquier parte del mundo.


Para el Apóstol de Jesucristo, la justicia social es el único instrumento para socializar programas que puedan ser
asumidos e impulsados por la propia sociedad. Es la actividad que permite que conglomerados humanos, cargados
de desesperanza, diferencias y tensiones, puedan compartir un horizonte y alcanzar, un mejor presente y un promisorio
futuro para ellos y sus familias.
En esa dimensión ha sido estructurado el trabajo social del Apóstol de Jesucristo.
¿Quién es Samuel Joaquin Flores?
Tomado de la página oficial www.lldm.org